Carlos Ormazabal
Cuando parecía que las cámaras compactas iniciaban una cierta ralentización
tecnológica y los avances se limitaban a incrementar el número de Megas que
el sensor era capaz de ofrecer, la mayoría de los fabricantes empezaron a
introducir en el segmento de los equipos de bolsillo una serie de prestaciones
hasta hace poco disponibles únicamente en los equipos fotográficos
profesionales. Entre ellas, las mas llamativas son los incrementos en la
sensibilidad de trabajo, o lo que es lo mismo, la posibilidad de trabajar con
ISOs mas elevados, y los sistemas de supresión de las vibraciones o sistemas
VR (del inglés Vibration Reduction).
Paralelamente, de la nueva hornada de cámaras D-SLR, mas conocidas como
Reflex, destacan las opciones tecnológicas que – dependiendo del fabricante
– se ofrecen al usuario en el mismo sentido.
Desde aquí y como reflejo de la primera marca en ofrecer un sistema VR óptico
en una cámara compacta en toda la historia de la fotografía, la Nikon Zoom
700VR QD .Nos gustaría poner un poco de orden y claridad en este apartado
cada vez mas tenido en cuenta por el usuario.
Inicialmente, los sistemas VR fueron incorporados en las videocámaras,
precursoras en la captura de imagen digital, y muy sensibles al movimiento de
la cámara que hacía que las imágenes temblorosas produjeran “mareos” a
la hora de verlas en nuestro antiguo televisor de rayos catódicos. Hasta la
aparición de los sistemas de Steady Cam, era la única opción de conseguir
imágenes más o menos estables cámara en mano (sin trípode).
La Nikon Zoom 700VR QD compacta de 35mm salió al mercado en 1994 y atrajo
todas las miradas por ser la primera cámara de película del mundo con
sistema VR óptico. Posteriormente llegó el AF VR Zoom-Nikkor 80-400mm
f/4.5-5.6D ED, un objetivo para cámaras réflex que salió a la venta en el año
2000.
La función de este sistema era evitar que a la hora de usar teleobjetivos muy
largos, el más leve movimiento de la cámara se transmitiera a la imagen
provocando fotogramas movidos (más comúnmente “trepidados”) ya que con
aperturas tan bajas sólo se podía disparar a velocidades altas en muy buenas
condiciones de luz.
Poco a poco, Nikon y Canon fueron introduciendo más ópticas con sistema VR
para responder a las demandas de profesionales de naturaleza y deportes.
Las ventajas de incorporar el sistema VR en la óptica son obvias: En primer
lugar, al tratarse en muchos casos de teleobjetivos, la simple geometría nos
indica que un leve movimiento de la cámara se traduce en un apreciable
desplazamiento del extremo de la óptica. El sistema VR óptico dispone de
sensores en la propia lente, de modo que detectan el movimiento real de la
misma al instante.
En segundo lugar, al no depender de la cámara usada, el fotógrafo puede ver
en tiempo real la imagen a través del visor, detectando visualmente el
momento en el que el sistema esta actuando y asegurando por lo tanto el
disparo.
Finalmente, al ser ópticas estabilizadas, los sistemas están específicamente
ajustados para cada una en particular, obteniendo los resultados mas óptimos
en cada caso.
Y además, son compatibles tanto con las cámaras digitales como con las
reflex de película de 35mm. De ahí que podamos concluir sin duda alguna que
son los mejores sistemas de estabilización de imágenes posibles. El único
pero es que cada óptica deberá llevar su estabilización y por tanto debemos
pagar el coste extra de su inclusión en la misma. Claro que lo bueno se tiene
que pagar.
Este es el sistema adoptado en los equipos reflex de Canon, Nikon y Leica.
No hace mucho que Minolta desarrolló una alternativa el sistema de
estabilización óptica en el entorno de las cámaras digitales. Consiste en
estabilizar la cámara – es decir, el sensor – en lugar de las ópticas.
Obviamente, es un sistema no utilizable mas que en la propia cámara e
incompatible con otros modelos y soportes.
La ventaja más evidente de este sistema es que cualquier óptica que le
pongamos a nuestra cámara gozará de estabilización óptica.
Pero ahí se acaban las ventajas. Geométricamente hablando – las matemáticas
no engañan – trasladar el movimiento detectado en el cuerpo de la cámara
al extremo de la óptica para corregir la vibración inherente precisaría
conocer exactamente la longitud de la misma y aplicar un algoritmo de corrección
al sistema completo, cosa imposible si tenemos ópticas de distinta factura,
zooms, etc. Por tanto, una vibración detectada como leve en el cuerpo
requerirá una corrección leve que no se correspondería con un movimiento
apreciable en el extremo de la óptica. Resultado: imagen trepidada aún con
la actuación del sistema VR.
Esta carencia se traduce en que el efecto de supresión de la vibración es
netamente inferior al sistema óptico y para mas INRI no permite aplicar la
corrección en la totalidad del rango focal de los zooms. De modo que la opción
“todas las ópticas con corrección de vibración” debería ser indicada
como “parte de las ópticas admiten corrección de vibración”.
Finalmente, como la corrección se hace sobre el sensor, el fotógrafo nunca
“ve” la corrección hasta que la imagen ya ha sido capturada, siendo por
tanto un sistema mas propenso al fallo que el óptico.
Este sistema ha sido adoptado por Sony (Minolta) y Pentax (Samsung).
Si nos referimos a las cámaras compactas, aún podemos encontrar tres
sistemas más, ambos de efectos muy inferiores a los antes citados: los
denominados VR electrónicos.
El primero en efectividad corresponde al e-VR que dispone de sensor de
movimiento, pero no de sistema mecánico de corrección del mismo. Una vez
detectado que la imagen sale movida, se aplica un algoritmo de software en su
proceso que intenta eliminar la trepidación. O sea, la imagen se captura
movida y se corrige internamente.
El siguiente no es un sistema VR en si mismo ya que trata de utilizar un ISO
muy alto para poder disparar a una velocidad superior y así “congelar” la
imagen.
Y finalmente el utilizado en las capturas de video de las cámaras compactas.
Al usar una resolución inferior, se usa el sensor como “área de barrido”
sobre la que se detectan las oscilaciones de la imagen. Con varias capturas,
el sistema estabiliza el conjunto.
En resumen, cuando busquéis un sistema fotográfico con estabilización de la
imagen, podéis seguir este sencillo guión que os proponemos: el mejor, el
que va incorporado en la propia óptica. A continuación el del sensor y
finalmente el e-VR con sensor de movimiento. El resto es mejor no tenerlos en
consideración
Photo Quote: Photographers deal in things which are continually vanishing and when they have vanished there is no contrivance on earth which can make them come back again. - Henri Cartier Bresson